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Los Pastores y Reyes Magos de San Miguel
En
San Miguel de Boconó se celebra esta fiesta religiosa del 4 al 7
de enero de cada año. El primer día se realizan los “Velorios
del Niño”, durante los cuales se canta el Rosario y se le
presentan ofrendas al Niño Jesús. Al día siguiente, los
creyentes van a la iglesia para entonar versos en un acto
conocido como el Rompimiento del Velorio.
El 6 de enero, día de los Reyes Magos, se lleva a cabo una misa
a la que acuden todos los habitantes de San Miguel y los pueblos
cercanos. Un grupo se viste como pastores, con trajes
multicolores y tocados de paja o de piel adornados con flores,
cintas y tiras de papel. En la iglesia se colocan en filas
paralelas y al momento de la Comunión el
Capitán,
quien es el guía ceremonial y lleva puesto un sombrero con una
estrella, una capa corta y un bastón decorado con cintas
multicolores, agita una bandera blanca que autoriza a los
presentes a sonar los tambores, pitos y guaruras, cuatros,
maracas y charrascas. Al finalizar la misa, se realiza una
procesión con la imagen del Niño Jesús hasta la puerta de la
iglesia, donde se halla un altar. Allí se le brindan ofrendas y
se le dedican cantos.
A las tres de la tarde, los fieles se reúnen en dicho altar para
presenciar la llegada de los Reyes Magos desde el Páramo de
Cambimbú.
La celebración finaliza el 7 de enero en la mañana, cuando luego
de la misa se realizan juegos. El último de éstos consiste en
que una persona con una máscara de bobo, hecha de tapara
agujereada, simula impedir que los payasos, el diablo y el zorro
le roben una gallina, usando machetes de palo y cañas. Acaba
cuando el zorro toma el animal y es perseguido por el bobo.
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